Sigue en aumento el número de glaciares que se consideran muertos asociados al aumento de la temperatura global
Imágenes satelitales muestran cómo fue el proceso por el que se llegó a dar por muerto al primer glaciar asociado al aumento de la temperatura. El listado de glaciares técnicamente muertos sigue en aumento a nivel global.

Una serie de imágenes satelitales obtenidas con más de tres décadas de diferencia demuestran cómo ha desaparecido el glaciar Okjökull en Islandia. Este dato no es menor, porque técnicamente se trata del primer glaciar declarado oficialmente muerto como resultado del cambio climático provocado por el hombre. Tal como indica Live Science, dos fotografías satelitales tomadas con 33 años de diferencia muestran la desaparición de este glaciar.
Okjökull era un glaciar con forma de cúpula ubicado alrededor del cráter de la cima de Ok (se pronuncia Auk en el idioma local), un volcán escudo de 1200 metros de altura, ubicado a 71 kilómetros al noroeste de Reikiavik, ciudad capital del paìs. De hecho la palabra Okjökull significa “glaciar Ok” en idioma islandés. Haciendo historia, en el año 1901, el hielo de Okjökull cubría una superficie de aproximadamente 39 kilómetros cuadrados.
Ahora, cuando se tomó la primera de las dos fotos satelitales (que vemos en la portada de la nota) en 1986, quedaban menos de 2,6 kilómetros cuadrados de hielo de la masa original casi un siglo antes. Para cuando se capturó la segunda imagen en 2019, el hielo cubría menos de 1 kilómetro cuadrado, según información de Earth Observatory de NASA.
Glaciares que pierden su condición de glaciar
En el 2014 el glaciar ya fue declarado muerto cuando glaciólogos islandeses revelaron que el hielo se había vuelto tan delgado que la gravedad ya no lo arrastraba lentamente montaña abajo. Esto significa que había dejado de moverse por primera vez en decenas de miles de años, según un artículo de 2024 que resume la desaparición del Okjökull y publicado en Berghahn Journals.

La muerte del glaciar se mostró y exploró en un cortometraje de 2018 titulado "Not Ok", realizado por investigadores de la Universidad Rice en Texas. Para agosto de 2019, alrededor de 100 personas, entre ellas investigadores y políticos, asistieron al funeral de Okjökull cerca de la cima del Ok, como relataba The Guardian. Durante la ceremonia, se colocó cerca de la cima una placa conmemorativa con el mensaje "Una carta al futuro".
Esa nota indica expresamente: “Ok es el primer glaciar islandés que pierde su condición de glaciar. En los próximos 200 años, se espera que todos nuestros glaciares sigan el mismo camino. Este monumento reconoce que sabemos lo que está sucediendo y lo que hay que hacer. Solo ustedes saben si lo hicimos” La placa también indicaba la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera, que en ese momento era de 415 partes por millón. Hace pocos días en Meteored informamos que por primera vez se superó la barrera de 430 ppm de concentración de CO2.
Cementerio de iceberg
En el año 2023, Islandia también creó el primer cementerio de icebergs del mundo, donde se construyeron lápidas con forma de hielo para los 15 principales glaciares incluidos en la Lista Mundial de Víctimas de Glaciares, todos ellos muertos o en peligro crítico de extinción, según las Naciones Unidas. Esta lista también incluye el glaciar Anderson, en el estado de Washington, que en 2015 se convirtió en el primer glaciar estadounidense en ser declarado muerto.

De todas formas, debido a la falta de uniformidad en el monitoreo y a los debates sobre el tamaño real de los glaciares, no se sabe con certeza cuántos glaciares se han perdido debido al cambio climático. Sin embargo, algunos investigadores estiman que hasta 10.000 glaciares de diversos tamaños podrían haberse perdido ya debido al cambio climático alrededor del mundo.
Más allá de cuántos glaciares han perdido su condición, como contraparte, los glaciares que han mostrado signos neutros en su desarrollo, o incluso crecimiento, son un número mínimo. En febrero te contamos también en Meteored que la capa de hielo en Groenlandia se está agrietando a un ritmo muy alarmante. Algo similar está ocurriendo en sectores de hielo marítimo que rodea a la Antártida.