Marte: huellas de lagos abiertos revelan más pistas sobre el pasado climático del planeta rojo
El hallazgo confirma que el clima marciano fue lo suficientemente cálido y denso como para albergar agua líquida, un avance en la búsqueda de vida en el pasado del planeta.
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Hace unos 3.700 millones de años, Marte tuvo agua en estado líquido en contacto con su atmósfera. Así lo sugiere un estudio liderado por científicos del Instituto Tecnológico de California (Caltech), que desafía las teorías previas que postulaban que el planeta rojo sólo pudo tener hielo sobre su superficie.
El rover Curiosity de la NASA, que explora el cráter Gale desde 2012, detectó las ondulaciones en 2022. Un conjunto de ondulaciones se halló en la región conocida como Prow, un área que alguna vez albergó dunas impulsadas por el viento. El segundo conjunto de ondulaciones, ubicado en la franja rocosa Amapari Marker Band, sugiere que existió un lago de hasta 2 metros de profundidad, pero en una etapa más avanzada del clima marciano.
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Para modelar el tamaño y las características de los antiguos lagos, Michael Lamb, coautor del estudio y experto en interacciones entre sedimentos y fluidos, utilizó simulaciones basadas en las ondulaciones observadas. Según Lamb, este análisis fue clave para determinar las condiciones exactas en las que se formaron estas marcas.
Las ondulaciones son patrones en la arena que se forman en los lechos de lagos debido al movimiento del agua generado por el viento. Las estructuras identificadas en Marte miden apenas 6 milímetros de alto y están separadas por 4 a 5 centímetros, lo que indica que se originaron en lagos con un máximo de 2 metros de profundidad.
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Según Claire Mondro, investigadora principal del estudio y geóloga del Caltech, “la forma de las ondas solo podría haberse generado bajo agua en contacto con la atmósfera y bajo la acción del viento”.
Este descubrimiento sugiere que, en ese período, la atmósfera marciana era lo suficientemente densa y cálida para sostener agua líquida abierta, lo que contradice la idea de un planeta completamente congelado. “Ampliar el período en el que el agua líquida estuvo presente abre nuevas posibilidades para la habitabilidad microbiana en las etapas tardías de Marte”, destacó Mondro.
Un hito en la ciencia paleoclimática de Marte
John Grotzinger, investigador principal y exjefe científico de la misión Curiosity, destacó la relevancia del hallazgo. “Este descubrimiento es importante para entender el clima primitivo de Marte. Misiones anteriores, como Opportunity en 2004, habían identificado ondulaciones creadas por agua que fluía, pero no había evidencia clara de lagos abiertos y sin hielo”.
En 2014, el rover Curiosity ya había identificado señales de lagos de larga duración, pero este nuevo descubrimiento es la primera prueba de lagos abiertos al aire.
La detección de lagos sin hielo en Marte amplía el rango temporal en el que el agua líquida estuvo presente, lo que podría haber permitido la existencia de vida microbiana. La presencia de agua en contacto con la atmósfera también es crucial para comprender cómo evolucionó el clima marciano hacia las condiciones áridas actuales.
Este hallazgo no solo vuelve a destacar el rol clave del rover Curiosity en la exploración marciana. Además establece una base para futuras misiones que buscarán rastros de vida pasada en Marte.
El estudio fue publicado en la revista Science Advances, e involucró a un equipo internacional de científicos de instituciones como Caltech, el Imperial College de Londres, la Universidad de Tennessee y el Laboratorio Nacional de Los Álamos. La financiación provino de la NASA, la Agencia Espacial del Reino Unido y la Agencia Espacial Francesa.